Con la promesa de un empleo seguro y acompañada por su hijo de 14 años de edad, Shantell Cotton dejó California en busca de una vida mejor en Carolina del Norte. Cuando el trabajo se esfumó, su dinero duró menos de un mes y Shantell pasó la Navidad de 2004 en un hotel financiado por el Ejército de Salvación.
“Me había quedado sin techo”, dice Shantell hoy, desde la comodidad de una oficina en una compañía de seguros nacional donde se capacita para manejar las cuentas comerciales.
En medio de ese amargo y espantoso día festivo, y el brillante futuro que ella ve ahora, estuvieron los voluntarios y consejeros de los Christian Women´s Job Corps.
Los consejeros visitaban a Shantell y a otras mujeres sin techo en el Helen Wright Center para llevar materiales, aliento, el estudio de la Biblia y esperanza.
“La primera vez que vinieron creí que no iba a tener sentido”, dijo Shantell. “Luego supe que estas mujeres exitosas habían soportado el mismo tipo de tragedias que yo estaba soportando. Compartieron sus propios errores y dijeron:"sólo porque caemos no significa que debamos permanecer allí. Somos capaces de volver a levantarnos a través de Cristo."
Hoy, a través del aliento y el apoyo de sus mentores en el CWJC, Shantell tiene un empleo y planea terminar el nivel universitario que comenzó en California, y continuar para obtener un máster en comunicaciones.
El Christian Women’s Job Corps es un ministerio de la Woman’s Missionary Union of North Carolina y está apoyado mediante las donaciones a la Ofrenda por las Misiones de Carolina del Norte.
Rece por Shantell Cotton:
- Por su éxito continuo en el trabajo y la escuela
- Por los voluntarios de Christian Women’s Job Corps
- Por las personas que no tienen un hogar en nuestro estado